En América

Dialogo con Susan Sontag. Es la primera de sus novelas que leo. Me impactó su reflexión para iniciar la historia, ¡cuánta ética involucra la ficción! Me pregunto cuántos escritores pensarán seriamente en que sus personajes responden a características morales que son notorias desde el color del pelo hasta sus preferencias gastronómicas. Dos citas memorables para hoy:

Maryna: “Recuerdo el efecto que me causó un libro titulado La higiene del alma, cuyo autor, un tal Feuchtersleben*, intenta demostrar que podemos obtener cualquier cosa tan solo deseándola con suficiente intensidad. Obediente al espíritu de ese utópico, me levanté de la cama, era a altas horas de la noche, y, pateando el suelo, grité: ‘¡Pues bien, debo hacerlo y lo haré!’. Mi grito despertó a la niñera y mi bebé se echó a llorar, por lo que volví a la cama y soñé con futuros laureles.”

Maryna: “Es bueno ser feliz, pero la voluntad de ser feliz es vulgar. Y si eres realmente feliz, es vulgar saberlo. Eso hace que seas complaciente contigo misma. Lo importante es el amor propio, que solo te pertenecerá mientras te mantengas fiel a tus ideales. Transigir es muy fácil, una vez has tenido un poco de éxito.”

*El tratado sí existe y puede leerse en pdf. Es un tierno e interesante estudio sobre cómo el espíritu humano tiene una fuerza tan grande que puede llegar a proveer al cuerpo de todo lo que desee, incluso, puede curarlo de la enfermedad.

En América